Benny Binion, excéntrico dueño de The Horseshoe, creó el Salón de la Fama del Poker en 1979 para honrar a la elite del poker. Este emprendedor empresario también utilizó el Salón de la Fama para atraer a los turistas su casino. Solo un personaje como Binion podía encontrar una forma de conmemorar la historia del poker y conseguir dinero con esto.
Binion tomó nota de un grupo de excepcionales apostadores que demostraron un talento consistente entre sus compañeros y fuera de ese círculo. Eran Dioses entre los meros mortales. Moss. Brunson. Ungar. Ellos se merecían un pedestal donde todos podríamos adorarlos. Desde su creación, 36 hombres y una mujer han sido elegidos para ingresar al Salón de la Fama del Poker. Jugadores no profesionales han sido reconocidos por sus contribuciones al poker más allá de las mesas. Este grupo incluye a Benny Binion, Jack Binion, James “Wild Bill” Hickok, Edmond Hoyle y Henry Orenstein (el inventor de las cámaras para la mesa).
Las votaciones para los elegidos de este año se realizaron la semana pasada. Nueve jugadores llegaron hasta esta final: Barry Greenstein, Mike Sexton, Erik Seidel, Phil Ivey, Daniel Negreanu, Scotty Nguyen, Dan Harrington, Men “The Master” Nguyen y Tom McEvoy. Su destino quedó en manos de 30 miembros de un panel consistente en 15 miembros del Salón de la Fama y 15 miembros de los medios. Los panelistas tenían permitido votar por no más de tres jugadores y los nominados necesitan tener un 75% de los votos para ganar su lugar.
El Consejo del Salón de la Fama sorprendió a todos con la decisión de abrir las votaciones a los medios en este año. Algunos de nosotros pensamos que solo un jugador debería votar el ingreso de un compañero en forma unánime, pero, si uno de ellos tiene algún conflicto personal con otro jugador, ese jugador nunca lograría ingresar al Salón de la Fama del Poker, por lo que esta podría ser una buena decisión.
Debería haber un requerimiento de edad para el ingreso al salón de la Fama?
La respuesta corta sería “si”. En la mayor parte de los salones de la fama de otros deportes, debes estar retirado para poder ser elegible para el ingreso. Este no es el caso en el poker. Doyle Brunson probó que se puede jugar en forma competitiva hasta después de los 70 años. El Salón de la Fama sentó precedente al elegir a Chip Reese a la edad de 40 años. Aún estaba realizando su mejor juego hasta el momento de su muerte en 2007, casi dos décadas después de ser nominado originalmente. Debido a que Reese refleja el calibre de un jugador que ingrese al Salón de la Fama, casi deberíamos utilizarlo como una forma de medida para futuros candidatos, especialmente su edad al momento de ser elegido. Tal vez esta necesite ser la “Regla Chip Reese” de que un jugador no pueda ser elegido hasta haber cumplido los 40 años.
Aunque Phil Ivey nunca jugara otra mano de poker, aún sería un serio candidato para el Salón de la Fama de hoy. Cuando vemos la lista de nominados, nadie se acerca a su habilidad. Lo que asusta es que está mejorando su juego y aún no ha alcanzado la cumbre de su increíble carrera. El poner un requerimiento de edad le dará al panel que vota al menos dos décadas para examinar la historia de juego del nominado. Si Tom “durrrr” Dwan aún es el jugador a derrotar dentro de 17 años, entonces deberá recibir su invitación. En el siglo XXI, jugadores de poker online como Annette Obrestad están comenzando sus carreras desde los 15 años. Para el momento que alcancen los 40, ya habrán tenido todas las experiencias como para entrar al Salón de la Fama.
“Los salones de la fama de cualquier deporte son para jugadores cuyas carreras deberían ser más bien para ver hacia atrás que hacia adelante”, escribió Doyle Brunson en su blog. Si escuchamos la sabiduría del viejo Texas Dolly, entonces los treintañeros Phil Ivey y Daniel Negreanu serían demasiado jóvenes para ser considerados. Ambos entrarían al Salón de la Fama eventualmente, pero no creo que este sea su año.
Los favoritos para ingresar en este año son Mike Sexton, Erik Seidel y Barry Greenstein. El que puede dar una sorpresa es Tom McEvoy, ya que no solo lanzó una inteligente campaña utilizando medios sociales como el Facebook, sino que su patrocinador, PokerStars, hizo lobby a favor del campeón del mundo.
La devoción de McEvoy hacia el juego atrajo el respeto de varios miembros del Salón de la Fama, incluyendo a Doyle Brunson que dijo, “Tom fue embajador del poker por un largo tiempo y es uno de los viejos jugadores a los que respaldo. Entiendo que el jugar en altas apuestas es diferente para cada persona. Debes estar un poco loco para jugar por algunos de los niveles que nosotros jugamos, pero Tom ha puesto su tiempo en las mesas”.
Si leemos entre líneas, parece ser que el patriarca del poker pone todo su peso detrás de McEvoy.
